Cuando compramos una embarcación de segunda mano solemos fijarnos en el motor, las horas de funcionamiento, el estado del casco, la electrónica o el mantenimiento realizado. Sin embargo, hay dos elementos mucho menos llamativos que pueden proporcionarnos una enorme cantidad de información sobre el barco: el marcado CE y su número de identificación.
Ese código que encontramos grabado en el casco no es simplemente un número de serie colocado por el astillero. Forma parte del sistema que permite identificar la embarcación, conocer quién la fabricó y relacionarla con su documentación.
A lo largo de los años podemos encontrar distintas denominaciones, especialmente HIN, CIN y WIN, lo que genera bastante confusión. A esto se suma la conocida placa CE del constructor, que muchas veces se confunde con el propio número de identificación.
Son elementos relacionados, pero no son lo mismo.
Entender qué significa cada uno es especialmente útil cuando compramos un barco usado, revisamos su documentación, intentamos conocer su año de fabricación o queremos comprobar que el casco que tenemos delante corresponde realmente con los papeles que nos están entregando.
¿Qué significa el marcado CE en una embarcación?
El marcado CE indica que la embarcación ha sido sometida al procedimiento de conformidad aplicable para su comercialización o puesta en servicio dentro del marco europeo y que cumple los requisitos esenciales que le correspondan.
En España, la regulación actual se encuentra fundamentalmente en el Real Decreto 98/2016, que incorpora al ordenamiento español la Directiva 2013/53/UE relativa a embarcaciones de recreo y motos acuáticas.
La normativa establece que las embarcaciones, determinados componentes comercializados por separado y los motores de propulsión sujetos a ella deben incorporar el correspondiente marcado CE antes de su introducción en el mercado o puesta en servicio. En una embarcación, el marcado CE debe encontrarse en la chapa del constructor, instalada de manera separada del número de identificación del propio barco.
Esto último es importante porque permite desmontar una confusión muy habitual: la placa CE y el número CIN o WIN no son la misma cosa.
¿Qué información aparece en la placa del constructor?
La placa del constructor es una de las primeras cosas que merece la pena localizar cuando inspeccionamos una embarcación con marcado CE.
La normativa establece que debe estar montada de manera permanente y separada del número de identificación de la embarcación.
Como mínimo, debe mostrar determinada información fundamental sobre el barco.
| Información de la placa del constructor | Qué nos indica |
|---|---|
| Fabricante | Nombre, marca y datos de contacto del constructor |
| Marcado CE | Conformidad con el marco europeo aplicable |
| Categoría de diseño | Condiciones de viento y mar para las que se ha diseñado |
| Carga máxima recomendada | Carga máxima establecida por el fabricante |
| Número máximo recomendado de personas | Personas para las que está diseñada la embarcación |
La placa nos proporciona, por tanto, bastante más información que un simple logotipo CE.
Especialmente importantes son la categoría de diseño, la carga máxima y el número de personas, porque están directamente relacionados con las condiciones para las que fue concebida la embarcación.
¿Qué significan las categorías A, B, C y D del marcado CE?
Una de las letras que más llama la atención en la placa es la categoría de diseño.
Las embarcaciones se clasifican en las categorías A, B, C o D según las condiciones de viento y altura significativa de ola para las que han sido diseñadas y construidas.
No debe interpretarse simplemente como una clasificación de barcos “mejores” o “peores”. Describe las condiciones de diseño que la embarcación debe poder soportar en términos de estabilidad, flotabilidad, estructura y comportamiento.
| Categoría CE | Condiciones de diseño |
|---|---|
| A | Vientos que pueden superar fuerza 8 y olas significativas de 4 m o más, excluyendo condiciones anormales extremas |
| B | Hasta fuerza 8 y olas significativas de hasta 4 m |
| C | Hasta fuerza 6 y olas significativas de hasta 2 m |
| D | Hasta fuerza 4 y olas significativas de hasta 0,3 m, ocasionalmente hasta 0,5 m |
Hay que tener cuidado con una interpretación bastante frecuente. La categoría de diseño no es simplemente una distancia a costa.
Describe las condiciones para las que ha sido diseñada la embarcación.
En España, posteriormente, la normativa de seguridad relaciona esas categorías con las zonas por las que pueden navegar las embarcaciones con marcado CE, siempre teniendo en cuenta el equipamiento obligatorio que corresponda. Así, la categoría A permite las zonas 1 a 7; la B, las zonas 2 a 7; la C, las zonas 4 a 7, y la D queda asociada a la zona 7.
Además de todo ello habrá que cumplir las demás condiciones aplicables a la navegación, entre ellas la titulación del patrón y el equipo de seguridad exigible.
¿Qué es el número CIN de una embarcación?
Llegamos al otro gran protagonista.
Durante muchos años hemos hablado habitualmente del CIN, Craft Identification Number, para referirnos al número de identificación de una embarcación.
También podemos encontrarnos con la expresión HIN, Hull Identification Number, especialmente en barcos procedentes de Estados Unidos y en determinada documentación internacional.
Sin embargo, la normativa europea vigente utiliza actualmente la denominación WIN, Watercraft Identification Number.
El Reglamento de Ejecución (UE) 2017/1 establece específicamente la composición y gestión de este número de identificación.
Por tanto, cuando escuchamos hablar de HIN, CIN o WIN estamos dentro del mismo concepto general: el identificador individual que permite distinguir una embarcación concreta de las demás, aunque la terminología y el formato deben interpretarse teniendo en cuenta su origen, fecha y normativa aplicable.
CIN, HIN y WIN: ¿son lo mismo?
En una conversación habitual probablemente escucharemos utilizar las tres expresiones casi como sinónimos, pero técnicamente proceden de contextos diferentes.
| Sigla | Significado | Uso habitual |
|---|---|---|
| HIN | Hull Identification Number | Muy habitual en Estados Unidos y embarcaciones de procedencia norteamericana |
| CIN | Craft Identification Number | Denominación utilizada durante años en el ámbito europeo |
| WIN | Watercraft Identification Number | Denominación utilizada actualmente por la normativa europea |
La diferencia de nombre no significa que una embarcación moderna tenga que llevar tres códigos diferentes.
De hecho, uno de los errores que puede cometer quien empieza a revisar los papeles de un barco es buscar un HIN, después un CIN y finalmente un WIN como si fueran tres identificadores independientes.
Lo que debemos localizar es el número de identificación correspondiente a esa embarcación y comprobar que coincide con su documentación.
¿Qué información contiene el número WIN?
El número no está formado por caracteres elegidos al azar.
La normativa europea establece que el WIN debe contener, siguiendo un determinado orden, el país del fabricante, su código único, un número de serie individual, información sobre el momento de fabricación y el año del modelo.
| Parte del WIN | Información |
|---|---|
| Código de país | País en el que está establecido el fabricante |
| Código del fabricante | Identifica al constructor |
| Número de serie | Identificación individual de esa embarcación |
| Mes y año de producción | Momento de fabricación |
| Año del modelo | Año para el que se comercializa ese modelo |
En España, la Dirección General de la Marina Mercante dispone precisamente del procedimiento para asignar a los astilleros el código único del fabricante. El Ministerio confirma que toda embarcación con marcado CE lleva un número que incorpora estos cinco grupos de información.
Esto convierte al número en una herramienta muy interesante cuando queremos estudiar la identidad de un barco.
¿Cómo puedo saber de qué año es mi barco mirando el CIN o WIN?

Esta es probablemente una de las búsquedas más habituales relacionadas con estos números.
El código incorpora tanto información sobre el mes y año de producción como sobre el año del modelo.
Y ambos conceptos no tienen por qué ser exactamente iguales.
Una embarcación puede haberse fabricado durante un determinado año y comercializarse como modelo del año siguiente. Es exactamente el mismo fenómeno que podemos encontrar en otros sectores industriales.
Por eso, cuando alguien pregunta “¿de qué año es este barco?” conviene precisar qué dato estamos buscando.
Podemos estar hablando de su fecha efectiva de fabricación, del año del modelo, de su primera matriculación o incluso de su primera puesta en servicio. Son fechas relacionadas, pero no necesariamente idénticas.
La normativa europea actual distingue expresamente el mes y año de producción del año del modelo.
¿Dónde se encuentra el CIN o WIN de un barco?
Esta es otra de las primeras cosas que conviene comprobar físicamente en la embarcación.
El número debe estar marcado en el propio barco de forma que permita identificarlo. En muchas embarcaciones resulta especialmente habitual encontrarlo hacia popa, en el espejo o en una zona próxima al costado de estribor.
Sin embargo, la posición concreta puede variar dependiendo del fabricante, de la época del barco y de la normativa o estándar bajo el que fue construido.
Por esta razón no conviene abandonar la búsqueda simplemente porque no aparezca exactamente donde esperábamos encontrarlo.
Lo importante es distinguir entre tres cosas diferentes: la placa del fabricante, el número de identificación grabado o fijado en la embarcación y la matrícula administrativa.
El CIN o WIN no es la matrícula del barco
Esta confusión es extraordinariamente frecuente.
La matrícula identifica administrativamente a la embarcación dentro del registro correspondiente.
El WIN, CIN o HIN, en cambio, identifica físicamente la embarcación construida.
Podríamos compararlo, salvando las diferencias, con el número de bastidor de un automóvil. Un vehículo puede cambiar de matrícula bajo determinadas circunstancias, pero su número de bastidor continúa identificando esa unidad concreta.
En una embarcación sucede algo parecido. El número de identificación está vinculado a la construcción del barco y no debe confundirse con la matrícula que posteriormente le asigna la Administración.
De hecho, esta diferencia cobra especial importancia en embarcaciones que han cambiado de bandera a lo largo de su vida.
¿Qué debemos comprobar cuando compramos un barco de segunda mano?
Aquí es donde el número de identificación adquiere un enorme valor práctico.
No deberíamos conformarnos con encontrar un número grabado en el casco. Lo realmente interesante es comprobar que existe coherencia entre la embarcación física y toda su documentación.
Una revisión razonable debería comprobar que el número existente físicamente en el casco coincide exactamente con el que aparece en la documentación de la embarcación y en la declaración de conformidad que corresponda.
También conviene revisar la placa CE, el fabricante, la categoría de diseño, el número máximo de personas y las principales características del barco.
Si encontramos caracteres ilegibles, zonas aparentemente modificadas, placas sustituidas o datos que no coinciden entre sí, merece la pena aclarar el motivo antes de continuar una compraventa.
Una diferencia de un solo carácter puede ser un simple error documental, pero también puede indicar que estamos comparando documentos de otra unidad.
Mucho cuidado con identificar el año solamente por la matrícula
La matrícula española tampoco nos dice necesariamente cuándo se construyó una embarcación.
Un barco puede haber sido fabricado años antes de matricularse en España, haber navegado previamente con otro pabellón o haber sido importado posteriormente.
Para investigar correctamente la antigüedad de una embarcación resulta mucho más interesante combinar el número de identificación, la documentación del fabricante, la declaración de conformidad y los documentos administrativos.
Esto es especialmente relevante en el mercado de segunda mano, donde encontramos embarcaciones procedentes de numerosos países.
¿Todos los barcos tienen que tener marcado CE?

No podemos responder simplemente que sí.
La obligación depende de la fecha, de cómo y cuándo fue comercializada o puesta en servicio la embarcación, de su procedencia y de si entra o no dentro de alguno de los supuestos excluidos por la normativa.
El régimen europeo de marcado CE para embarcaciones de recreo comenzó a implantarse a finales de los años noventa y posteriormente fue evolucionando hasta el actual marco establecido por la Directiva 2013/53/UE y, en España, por el Real Decreto 98/2016.
Por eso podemos encontrarnos perfectamente con embarcaciones antiguas que navegan legalmente y que no llevan un marcado CE como el de un barco moderno.
La ausencia de marcado CE en un barco antiguo no significa automáticamente que sea ilegal.
Lo que hay que analizar es qué normativa le correspondía cuando fue construido, comercializado o puesto en servicio y cuál ha sido su trayectoria posterior.
¿Qué ocurre con un barco importado de fuera de la Unión Europea?
Este supuesto merece especial atención.
Comprar una embarcación en Estados Unidos, Reino Unido u otro mercado y traerla posteriormente a España no consiste únicamente en transportar el barco y realizar un cambio administrativo de bandera.
Cuando una embarcación que debería cumplir el marco europeo no ha sido sometida previamente al procedimiento correspondiente, puede ser necesario realizar una evaluación posterior a la fabricación antes de introducirla en el mercado o ponerla en servicio.
El Real Decreto 98/2016 contempla expresamente este procedimiento para situaciones en las que el fabricante no haya realizado la evaluación de conformidad correspondiente. En ese caso interviene un organismo notificado que evalúa la embarcación y certifica su conformidad equivalente.
Cuando se realiza este procedimiento, la propia identificación y la placa contienen información específica relacionada con esa evaluación posterior.
Por eso conviene estudiar con especial atención la documentación antes de comprar una embarcación no comunitaria pensando que después bastará con matricularla.
¿Qué documentación debería acompañar a una embarcación con marcado CE?
El marcado que vemos físicamente en la placa no debería estar aislado.
El fabricante debe haber elaborado la documentación correspondiente al procedimiento de conformidad y la embarcación debe disponer de su documentación e instrucciones aplicables.
El Real Decreto 98/2016 establece además que el producto debe contar con un manual de instrucciones que incluya la información necesaria para su utilización segura y que, para el mercado español, debe estar disponible en español o castellano.
En una compraventa de segunda mano merece la pena conservar toda esta documentación original.
Un manual del propietario aparentemente poco importante puede contener información sobre potencia máxima admisible, cargas, mantenimiento, funcionamiento de instalaciones o configuraciones previstas por el fabricante que años después resultan muy útiles.
La categoría CE no dice hasta dónde puede navegar el patrón
Aquí conviene separar dos conceptos.
Una cosa son las capacidades de diseño de la embarcación y otra las atribuciones de la persona que la gobierna.
Un barco puede ser categoría de diseño B, pero eso no significa que cualquier persona titulada pueda gobernarlo en cualquier navegación compatible con esa categoría.
La navegación real dependerá también de las atribuciones del título del patrón, de la zona para la que esté facultada la embarcación y del equipo de seguridad que lleve instalado.
Es exactamente la misma razón por la que tener un PER no convierte automáticamente cualquier barco en una embarcación autorizada para navegar hasta las atribuciones máximas del título.
El barco, el patrón y el equipo deben cumplir cada uno sus propias condiciones.
¿El marcado CE significa que el barco está actualmente en perfecto estado?
Tampoco.
Esta es otra interpretación que conviene evitar.
El marcado CE está relacionado con la conformidad del producto con los requisitos aplicables para su introducción en el mercado o puesta en servicio. No certifica que, veinte años después, una embarcación siga estando exactamente en las mismas condiciones en las que salió del astillero.
Un barco puede tener correctamente su marcado CE y encontrarse actualmente en mal estado por falta de mantenimiento, corrosión, ósmosis, reparaciones deficientes, modificaciones estructurales o instalaciones posteriores incorrectas.
La conformidad inicial y el estado actual son dos cuestiones distintas.
De hecho, la normativa contempla expresamente situaciones en las que modificaciones o conversiones importantes pueden obligar a realizar nuevos procedimientos de evaluación.
Por eso el marcado CE nunca debería sustituir a una buena inspección técnica cuando estamos valorando la compra de una embarcación usada.
CIN, WIN, placa CE, matrícula y NIB: no son lo mismo
En España podemos llegar a encontrarnos con bastantes números asociados a un mismo barco, y es fácil mezclarlos.
| Identificador | Qué identifica |
|---|---|
| WIN / CIN / HIN | La unidad física construida |
| Placa CE | Información de conformidad y características de diseño |
| Matrícula | Inscripción administrativa de la embarcación |
| NIB | Número de identificación del buque dentro del registro marítimo español |
| Número de serie del motor | Identifica individualmente el motor |
Especialmente importante es no confundir NIB con WIN. El propio Ministerio utiliza el NIB como número de identificación del buque dentro del Registro Marítimo Central español, mientras que el número de identificación de la embarcación asociado a su construcción responde al sistema WIN.
¿Por qué merece la pena localizar el número antes de comprar un barco?
Porque una embarcación no empieza en sus papeles ni termina en el casco que estamos viendo.
Ambas cosas tienen que contar la misma historia.
El fabricante que aparece en la documentación debe tener sentido con la placa. El número de identificación del casco debe coincidir con los documentos. La categoría CE debe ser la correspondiente. El año de construcción y el año de modelo deben ser coherentes con la información disponible.
Cuando todo encaja, probablemente no prestemos demasiada atención al CIN o WIN durante años.
Cuando algo no encaja, ese pequeño grupo de caracteres puede convertirse en uno de los datos más importantes de toda la embarcación.
Por eso, la próxima vez que subas a un barco, prueba a buscar su placa CE y su número de identificación.
Probablemente descubrirás que una parte importante de la historia de esa embarcación está escrita ahí.