Hoy llevamos el teléfono móvil prácticamente a todas partes y navegar no es una excepción. Consultamos la meteorología, enviamos nuestra posición, utilizamos aplicaciones de navegación y mantenemos contacto con tierra mientras tenemos cobertura. El problema aparece cuando convertimos esa comodidad en nuestro único medio de comunicación.
En la mar, la red de telefonía móvil no está garantizada. Además, una llamada telefónica establece una comunicación entre dos puntos, mientras que una llamada realizada correctamente mediante una emisora marítima puede ser recibida por estaciones costeras y por otras embarcaciones que se encuentren en las proximidades.
Por eso la radio continúa ocupando un lugar fundamental en la seguridad marítima.
Salvamento Marítimo recuerda que, ante una emergencia a bordo, el canal 16 de VHF continúa siendo uno de los medios fundamentales para pedir auxilio, y que la rapidez y precisión con la que se transmite una alerta pueden influir directamente en la respuesta de los servicios de salvamento.
Pero detrás de la emisora que vemos instalada junto al puesto de gobierno hay bastante más que un canal para hablar con otro barco. VHF, Llamada Selectiva Digital, MMSI, radiobalizas, NAVTEX o respondedores de radar forman parte de un sistema internacional diseñado específicamente para la seguridad de la navegación.
¿Qué es el Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítimos?
El Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítimos, conocido habitualmente por sus siglas SMSSM o GMDSS en inglés, reúne distintos procedimientos y tecnologías cuyo objetivo es facilitar las comunicaciones relacionadas con el socorro, la urgencia y la seguridad en la mar.
El sistema combina comunicaciones por radio terrestres, comunicaciones digitales, equipos de localización y, en determinadas navegaciones, comunicaciones mediante satélite.
La idea es sencilla: cuanto más nos alejamos de tierra, más autonomía deben proporcionar los sistemas de comunicación instalados a bordo.
Por ese motivo, una embarcación que navega a cinco millas de un abrigo no tiene las mismas exigencias radioeléctricas que otra autorizada para navegar a 60 millas o sin limitación geográfica. El Real Decreto 1185/2006 establece precisamente el equipamiento radioeléctrico que corresponde a las embarcaciones de recreo en función de su zona de navegación.
La radio VHF: el equipo que encontraremos en la mayoría de los barcos
La VHF marina es el sistema de radiocomunicación más habitual en las embarcaciones de recreo.
Su alcance depende de varios factores, especialmente de la altura de las antenas y de los obstáculos existentes entre las estaciones. Las ondas de VHF se propagan esencialmente en línea visual, por lo que elevar la antena mejora considerablemente las posibilidades de comunicación. Salvamento Marítimo señala precisamente que su alcance es relativamente corto en comparación con otras bandas y que la propagación puede verse limitada por obstáculos. (Salvamento Marítimo)
En un velero resulta fácil entender por qué encontramos la antena instalada normalmente en la parte superior del mástil. No se coloca allí por estética, sino porque ganar altura mejora el horizonte radioeléctrico.
Una emisora fija correctamente instalada ofrece además otra ventaja importante frente a un portátil: utiliza normalmente una antena situada mucho más alta y dispone de una instalación eléctrica permanente.
El VHF portátil, sin embargo, tiene una enorme utilidad como equipo de emergencia o de respaldo, especialmente si debemos abandonar la embarcación.
Canal 16: mucho más que “el canal de emergencias”
Si hay un número que cualquier navegante debería conocer es el 16.
El canal 16 de VHF se utiliza para comunicaciones relacionadas con el socorro y la seguridad y para establecer determinadas llamadas iniciales. No es un canal destinado a mantener conversaciones ordinarias.
Cuando sea necesario desarrollar una comunicación que pueda trasladarse a otro canal, debe liberarse el 16 para que continúe disponible para su función principal.
Salvamento Marítimo lo resume claramente: el canal 16 está reservado para seguridad y llamadas de socorro y no debe utilizarse para conversar.
Esto también explica por qué una llamada por VHF puede ofrecer una ventaja enorme en una emergencia. No estamos hablando únicamente con una persona en tierra. Nuestra transmisión puede ser escuchada por otras embarcaciones próximas que quizá puedan prestar ayuda mucho antes de que llegue un medio de salvamento.
¿Qué es el canal 70?
En una emisora moderna con Llamada Selectiva Digital, LSD, veremos que además del canal 16 existe otro especialmente importante: el canal 70.
Este canal se utiliza para comunicaciones digitales de LSD y no para mantener conversaciones de voz.
Cuando pulsamos el botón DISTRESS de una emisora correctamente configurada, el equipo puede transmitir digitalmente una alerta de socorro a través de este sistema. Los barcos y estaciones que se encuentren dentro del alcance y dispongan del equipamiento correspondiente pueden recibir esa alerta.
Después, la comunicación de voz continúa normalmente por el canal 16.
Por eso conviene distinguir muy bien los dos:
| Canal VHF | Utilización principal |
|---|---|
| Canal 16 | Socorro, urgencia, seguridad y comunicaciones de voz asociadas |
| Canal 70 | Llamada Selectiva Digital (LSD). No se utiliza para comunicaciones de voz |
Salvamento Marítimo identifica el canal 70 de VHF como el utilizado por la LSD y el canal 16 como el empleado para la posterior comunicación de voz.
¿Qué es la Llamada Selectiva Digital o LSD?
La Llamada Selectiva Digital permite establecer comunicaciones y transmitir determinadas alertas utilizando información codificada digitalmente.
En lugar de comenzar exclusivamente con una llamada de voz, una emisora con LSD puede enviar una alerta que incluya la identificación de la embarcación y, cuando la instalación está correctamente conectada a un sistema de posicionamiento, información sobre su situación.
Aquí aparece uno de los botones más importantes de toda la embarcación: DISTRESS.
Normalmente se encuentra protegido por una tapa para evitar una activación accidental. En una situación de peligro grave e inminente permite iniciar una alerta de socorro digital.
Esto no significa que después podamos olvidarnos de la radio. Salvamento Marítimo recomienda esperar el acuse correspondiente y posteriormente emitir el MAYDAY de voz por el canal 16.
Por eso resulta tan importante que quienes navegan habitualmente sepan utilizar realmente la emisora y no descubran el funcionamiento del botón DISTRESS cuando ya existe una emergencia.
MMSI: el número que identifica nuestra estación
Para que la Llamada Selectiva Digital tenga sentido necesitamos identificar correctamente qué embarcación está transmitiendo.
Ahí aparece el MMSI, Maritime Mobile Service Identity o Número de Identificación del Servicio Móvil Marítimo.
La Dirección General de la Marina Mercante es la encargada de asignar estas identidades a los buques españoles y mantener la información correspondiente.
El MMSI se programa en los equipos que utilizan LSD y también desempeña un papel fundamental en otros dispositivos de emergencia, como las radiobalizas de 406 MHz.
Podemos pensar en él, simplificando bastante, como la identidad radioeléctrica del barco dentro del sistema.
Por eso, cuando compramos una embarcación de segunda mano o sustituimos determinados equipos, no basta con comprobar que la emisora se enciende. Debemos verificar que la configuración corresponde realmente a esa embarcación.
MAYDAY, PAN PAN y SECURITÉ no significan lo mismo
No todas las comunicaciones relacionadas con la seguridad tienen la misma prioridad.
El sistema distingue fundamentalmente tres situaciones:
| Llamada | Cuándo se utiliza |
|---|---|
| MAYDAY | Existe peligro grave e inminente para la embarcación o las personas |
| PAN PAN | Existe una situación urgente, pero no peligro inmediato para la vida |
| SECURITÉ | Se transmite información importante para la seguridad de la navegación o meteorológica |
Esta diferencia no es simplemente académica.
Una vía de agua que amenaza con provocar el hundimiento, un incendio incontrolable o una persona en peligro grave pueden justificar una llamada MAYDAY.
Una avería que deja nuestra embarcación en dificultades pero sin riesgo inmediato para la vida puede corresponder a una comunicación PAN PAN.
SECURITÉ se utiliza para transmitir información relevante para la seguridad de la navegación, como determinados peligros o avisos meteorológicos importantes. Salvamento Marítimo utiliza estas tres categorías en sus procedimientos oficiales de comunicaciones de emergencia.
¿Cómo se realiza un MAYDAY por VHF?
En una situación real interesa transmitir información clara y ordenada, evitando mensajes confusos.
La llamada de socorro por voz comienza con MAYDAY repetido tres veces, seguido de la identificación de la embarcación.
Después deberemos transmitir nuestra posición, explicar la naturaleza del peligro, indicar qué asistencia necesitamos y añadir información relevante como el número de personas a bordo.
Un esquema sencillo para recordar la información sería:
MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY
Aquí: nombre de la embarcación.
Posición: coordenadas o una situación lo más precisa posible.
Tenemos: descripción del peligro.
Necesitamos: asistencia requerida.
Personas a bordo: número de personas y cualquier circunstancia especialmente importante.
El procedimiento oficial de Salvamento Marítimo sigue precisamente esta secuencia básica.
En una emergencia no hace falta pronunciar un discurso perfecto. Lo importante es transmitir rápidamente quiénes somos, dónde estamos, qué ocurre y qué necesitamos.
La radiobaliza de 406 MHz
Cuando comenzamos a navegar más lejos de costa aparece otro dispositivo fundamental: la radiobaliza de localización de siniestros de 406 MHz, conocida habitualmente como EPIRB.
Su función es permitir que una situación de socorro sea detectada y localizada a través del sistema correspondiente.
En los buques nacionales, las radiobalizas deben estar registradas y su identificación debe estar asociada correctamente a la embarcación. El Real Decreto 1185/2006 establece además que su código debe relacionarse con el MMSI y que la Dirección General de la Marina Mercante mantiene la base de datos utilizada para facilitar las actuaciones de salvamento.
Esto tiene una consecuencia práctica muy importante.
Si compramos o vendemos un barco, cambiamos determinados datos o sustituimos una radiobaliza, debemos asegurarnos de que la información asociada se actualiza correctamente.
Una radiobaliza no es únicamente una caja amarilla instalada en cubierta. Su eficacia depende también de que la información que transmite permita identificar correctamente la embarcación.
¿Qué equipos de radio necesita una embarcación según su zona?
Esta es probablemente una de las preguntas que más consultas genera.
El Real Decreto 1185/2006 establece diferentes requisitos dependiendo de la zona de navegación. De forma resumida, podemos verlo así:
| Zona | Equipamiento radioeléctrico principal |
|---|---|
| 1 | VHF con LSD, comunicaciones de largo alcance mediante ETB o MF/HF, radiobaliza de 406 MHz, VHF portátil y respondedor de radar. NAVTEX en determinados usos lucrativos |
| 2 | VHF con LSD, radiobaliza de 406 MHz y VHF portátil o respondedor de radar |
| 3 | VHF con LSD y radiobaliza de 406 MHz |
| 4 | VHF fijo |
| 5 | VHF fijo o VHF portátil con estanqueidad IPX7 |
| 6 | El RD 1185/2006 no establece en esta sección un VHF obligatorio específico para recreo |
| 7 | El RD 1185/2006 no establece en esta sección un VHF obligatorio específico para recreo |
Esta tabla es deliberadamente resumida. Para determinar exactamente el equipamiento de una embarcación concreta hay que comprobar su zona autorizada, uso y características.
También es importante observar que zona de navegación y titulación del patrón son conceptos diferentes. Que nuestro título permita alejarnos determinada distancia no significa que cualquier embarcación que gobernemos esté equipada o autorizada para hacerlo.
Zona 5: ¿sirve un VHF portátil?
Sí, pero no cualquier equipo.
Para las embarcaciones de recreo autorizadas a navegar en zona 5, la normativa permite disponer de una instalación fija de VHF o, como alternativa, un VHF portátil que cumpla los requisitos de estanqueidad IPX7 establecidos.
Esto es especialmente interesante en pequeñas embarcaciones donde instalar una emisora fija y una antena puede resultar poco práctico.
Pero conviene entender también su limitación. Un VHF portátil, utilizado a poca altura sobre el agua, normalmente tendrá un alcance significativamente menor que una instalación fija conectada a una antena situada varios metros por encima de la cubierta.
Legalmente puede cumplir determinadas exigencias. Operativamente no ofrece necesariamente las mismas prestaciones.
Zona 4: el VHF debe ser fijo
Para navegar en zona 4, hasta 12 millas de costa, la embarcación debe disponer como mínimo de una instalación radiotelefónica VHF fija.
Este requisito encaja perfectamente con el tipo de navegación que permite, porque al alejarnos de costa la comunicación deja de ser un complemento y pasa a convertirse en una parte cada vez más importante del equipo de seguridad.
Zonas 3, 2 y 1: cuanto más lejos, más medios
En zona 3, hasta 25 millas, se incorpora además la radiobaliza de 406 MHz.
En zona 2, hasta 60 millas, se mantiene el VHF con LSD y la radiobaliza, añadiéndose además un VHF portátil bidireccional o un respondedor de radar de 9 GHz.
La zona 1, destinada a navegación ilimitada, exige una instalación mucho más completa. Además del VHF y de la radiobaliza aparecen sistemas capaces de proporcionar comunicaciones a distancias mucho mayores, como MF/HF o una estación terrena de buque, junto con un VHF portátil y un respondedor de radar.
La lógica es fácil de entender. Cuando estamos cerca de la costa existen más posibilidades de establecer comunicaciones mediante VHF. En una navegación oceánica necesitamos sistemas capaces de mantener la capacidad de alerta mucho más allá del horizonte radioeléctrico de una estación costera.
¿Qué es un respondedor de radar?
El respondedor de radar de 9 GHz, tradicionalmente conocido como SART, es un dispositivo de localización utilizado en situaciones de emergencia.
Cuando recibe la señal de un radar compatible, responde de forma que facilita su localización en la pantalla del radar del buque que realiza la búsqueda.
Su utilidad se entiende especialmente bien en una situación de abandono.
Detectar visualmente una pequeña embarcación de supervivencia en un mar formado puede resultar extraordinariamente difícil. Un sistema específico de localización incrementa considerablemente las posibilidades de ser encontrado.
La normativa regula también aspectos como la identificación exterior del equipo y la vigencia de sus baterías.
NAVTEX: recibir información de seguridad sin tener que pedirla
Otro nombre que aparece cuando avanzamos hacia navegaciones mayores es NAVTEX.
Se trata de un sistema utilizado para recibir automáticamente información de seguridad marítima, como determinados avisos náuticos y meteorológicos.
Su gran ventaja es precisamente esa automatización. El equipo puede recibir la información transmitida por las estaciones correspondientes sin necesidad de establecer una conversación de radio.
En determinados tipos de navegación y embarcaciones se integra dentro de los sistemas destinados a garantizar que el barco reciba información que pueda afectar a su seguridad.
¿Qué es la Licencia de Estación de Barco?
La Licencia de Estación de Barco, LEB, es el documento que autoriza la estación radioeléctrica instalada en el buque y recoge los equipos transmisores correspondientes.
El Real Decreto establece como regla general que los buques españoles que dispongan de equipos transmisores marítimos deben contar con esta licencia, aunque existen excepciones específicas para determinadas embarcaciones de recreo en zonas 4 a 7.
En esas zonas, la situación cambia cuando se instala voluntariamente un equipo fijo equipado con LSD o una radiobaliza, casos en los que aparece además la obligación de disponer de MMSI.
Por eso, al instalar o sustituir una emisora no deberíamos pensar únicamente en conectar los cables y comprobar que transmite.
La instalación radioeléctrica también tiene una vertiente administrativa.
El MMSI no debe copiarse simplemente de la emisora antigua
Esto merece especial atención cuando compramos una emisora usada o sustituimos la que teníamos instalada.
El MMSI identifica la estación del barco, no al aparato como producto independiente.
Por tanto, instalar una emisora procedente de otra embarcación sin comprobar su programación puede provocar que, en una emergencia, transmitamos una identidad que no corresponde con nuestro barco.
Una alerta digital resulta mucho más útil cuando identificación, posición y datos administrativos cuentan exactamente la misma historia.
¿El teléfono móvil puede sustituir a la radio?
No.
Puede ser un magnífico complemento y, mientras exista cobertura, puede permitir establecer una comunicación rápidamente. Pero no forma parte del SMSSM ni proporciona las mismas posibilidades que una radio marítima.
Una llamada telefónica no es escuchada por las embarcaciones que se encuentran alrededor.
Un MAYDAY transmitido por VHF sí puede serlo.
Además, en la mar podemos perder cobertura móvil incluso cuando todavía somos capaces de ver la costa. Salvamento Marítimo continúa indicando el canal 16 de VHF entre los medios fundamentales para solicitar ayuda desde una embarcación.
Por eso móvil y radio no deberían entenderse como sistemas rivales.
Podemos llevar ambos.
Lo que no conviene es confiar toda nuestra capacidad de pedir ayuda a que aparezcan unas barras de cobertura en la pantalla.
Una emisora instalada no sirve de mucho si nadie sabe utilizarla
Probablemente este sea el aspecto más importante.
Podemos llevar una magnífica emisora VHF con LSD, correctamente conectada al GPS, con su MMSI programado y perfectamente mantenida. Pero, cuando aparece una emergencia, alguien tiene que saber utilizarla.
No solamente el patrón.
Salvamento Marítimo recomienda que los miembros de la tripulación conozcan el funcionamiento del VHF y de la Llamada Selectiva Digital.
Tiene bastante sentido. Una situación de emergencia puede afectar precisamente a la persona que normalmente gobierna el barco.
Antes de realizar una travesía es buena práctica mostrar a alguien más dónde está la emisora, cómo seleccionar el canal 16, cómo identificar la posición del barco y dónde se encuentra el botón DISTRESS.
Cinco minutos antes de zarpar pueden marcar una enorme diferencia horas después.
Las comunicaciones marítimas forman parte de la navegación
Aprender radio no consiste simplemente en memorizar que el canal 16 se utiliza para emergencias.
Consiste en comprender qué diferencia existe entre MAYDAY y PAN PAN, cuándo utilizar SECURITÉ, qué ocurre al pulsar DISTRESS, para qué sirve el MMSI, cómo funciona una radiobaliza y qué información necesita recibir quien está intentando ayudarnos.
También consiste en saber escuchar.
Una emisora VHF no está únicamente para pedir ayuda cuando nosotros tenemos un problema. En algún momento podemos ser nosotros quienes escuchemos la llamada de otra embarcación que se encuentra en dificultades.
Las comunicaciones marítimas forman parte de la seguridad colectiva de quienes estamos navegando.
La tecnología ha cambiado enormemente y hoy podemos llevar teléfonos, conexiones de datos, AIS, comunicaciones por satélite y todo tipo de aplicaciones a bordo. Sin embargo, los principios siguen siendo los mismos: poder transmitir una alerta, indicar dónde estamos, explicar qué ocurre y mantener una comunicación cuando realmente hace falta.
Por eso la radio marítima continúa ocupando un lugar que ninguna aplicación del teléfono ha conseguido sustituir.